Cuentos Twiteados

por Noticias-i

Pinza del pelo
Cuando se subió al metrobus solía aislarse en su teléfono como el resto de los llevados. De esa manera evitaba contacto visual con cualquier ser animado. Tal acto era considerado como una agresión e invitación a un duelo en el cuál todos tenían mucha pereza de saldar.

Cuando el teléfono se quedaba sin pila tras mostrar un flujo interminable de fotos de bebes, y de gatitos comentados por las tías, se veía en problemas porque la desesperación de voltear los ojos entre tanto llevado sin topar con alguna vista perdida en la misma desesperación, implicaba un juego de azar.
Mientras los ojos danzaban por la estructura de gusano que unía los segmentos de camión cortado topó con una anomalía dentro de la cotidianidad de el sujetador de la pantalla.
Una pinza para el cabello estaba sujeta a uno de los tubos de la estructura.
La pinza probablemente pertenecía a una mujer de cabellera rizada y abundante, por la s proporciones. Cabello lacio y delgado sería algo difícil de sujetar, resbalaría con facilidad. Lo que llama la atención es que una mujer cuya cabellera llame tanto la atención viaje en la parte trasera del convoy. Tal vez se le cayó en el forcejeo de salir y entrar, donde varios se habrán dado un agasajo al sentir las curvas de la recién naturalizada sudamericana de esta suposición.
Es que en realidad la pinza está grande. En cada lado de la peineta tiene cuatro patas, unidos por la mariposa que ocasiona que el resorte permita sujetarlo al arreglo de pelo improvisado.
En qué estación vamos? La ciudad ha cambiado tanto en esta generación a la cual ya no me siento pertenecer, que ya no reconozco el paisaje. Dicen que quieren quitar el Poliforum para construir un centro comercial. no me extraña. El otro día ví una foto de como estaba quedando el Hotel de México, y la verdad es que se veía imponente el reflejo del cobre en un lote sin multifamiliares a precio de casa con jardín a su alrededor.
¿Porqué nadie se ha llevado esa pinza? ¿Nadie la ha visto? o ¿Nadie tiene la melena lo suficientemente indómita para portar dicho artefacto? ¿No estaba un poco más a la derecha?
Yo creo que la parte de mujeres va peor que la de hombres. En la estación de ciudad de los deportes la fila para subir serpentea hasta 3 veces lo cuál dificulta poder salir de la estación.
Por el otro lado el beneficio de salir en medio del apretujado tunel implica observar los rostros de decenas de mujeres de todo tipo. Es zona todavía nice en lo que se acaba con la clase media, por lo que la tendencia de estética va conforme a la moda y son algunas agradables. Pues ya trabajan mucho más mujeres, nos gobernarán las amazonas y el sexo masculino se dedicara a el oficio de zángano en la colmena.
¿A donde fue la pinza? Ya se dieron luz y algún vivo se la llevó. ¿Ahora con qué me distraeré? Voy a ver la pantalla del teléfono para parecer muy importante. Aunque creo que tiene décadas que nadie me llama. Y como no estoy de moda, pues ni mensajitos de las chucherias para enterarse de chismes. No, nada. Ah mira! ahí está la pinza, bueno sólo parte de ella. Las alitas de la mariposa que tienen esa textura de morados y negros mezclados en el marmoleado del plástico fundido. una está ahí y otra por acá. ¿Dónde están las peinetas? Así como las orugas se metamorfosean en una mariposa, esta tiró sus alas para quedar sólo como una araña. Le fueron creciendo las patitas de la peineta lo suficiente como para que las alitas no soportaran el peso de levantar a la araña, y cuando no le sirvieron las soltó.
No empujen! creo que hasta zape me tocó en todo el ajetreo. Y qué bueno porque ando en la baba. Me bajo en la que sigue. Ahí donde había todo un edificio dedicado a una tortería con mesas y todo el pedo. Cuando la torta era considerado un manjar digno de sentarse a dedicarle tiempo, y no un puesto afuera del metro. Aunque que bueno porque ya por 25 pesos aliviano mi hambre y hasta me quedo repitiendo chorizo y pierna el resto de la tarde. Me pica.
A ver a ver a empujarle si no está de hueva regresarse. Ahí está la fila de reinas. Hola señoritas! Ay guey, que? qué me ven? porqué todos se me quedan viendo. Ay que pedo! Señora! ya me enredé con su bolsa que parece pañalera, chale!
Mientras espero a que el monito en el semáforo se ponga en verde y me indique que tengo un poco de ventaja para esquivar a los que van a dar vuelta del eje ví algo raro en el reflejo de los cristales de los coches.
Que curioso, no recuerdo tener la barba tan larga, ni pelo. Es más hace como 5 años que soy pelón. ¿Qué es esto que se siente en la cabeza? Está super tupido y enmarañado.
A menudo soñaba que me acariciaba el pelo al verme al espejo, pero ahora no se si sea yo.
Qué le voy a decir a mi hija? Se espanta cuando ve barbones, se pone a llorar.
Nadie me va a reconocer.
Me dará mucho calor en la playa.
Necesito una pinza para sostenerlo.

Crónica de un Febrero y los Toreros Muertos
De acuerdo entonces a Esteban los hoyos negros son reiniciadores del sistema
Chupan todo para volverlo a lanzar
Una especie de mecanismo del universo para purgar y volver generar nubes
Estas nubes generarán galaxias
Nosotros mismos somos reiniciadores chupando todo para volver a lanzarlo
Nunca por mas evolucionados que seamos dejaremos de hacer cada purgar, o caca o aceite o agua
Por el otro lado trabajamos arduamente para generar nubes negras
Esas nubes negras cuando sean demasiadas y se condensen serán un hoyo negro
Nuestra ardua labor es corregir lo que esté equivocado a nuestro ver
Para eso tenemos que reiniciarnos, para procesarlo
El último switch del que nos acordamos, era un remolino como de feria big bang
Mientras nos reiniciamos contemplamos el juego de poder entre la materia y la antimateria
A unos les da prisa, a otros les entuciasma, a otros les dá nostalgia, a otros miedo, y a otros simplemente les da lo mismo
Un fenómeno que hasta otros estados de la materia entienden
Pero lo que es una realidad es que cuando te dejas amar, no importa de que color son, pero hay nubes
Algo así como Mi Aguita Amarilla

Lor robotitos en un principio fueron perfectos en el desempeño de sus actividades, sólo dependían de el cambio de refacciones, hasta hacerse autoconcientes y preguntarse cosas, entonces descubrieron que su estado esclavista y esclavizado no tenía sentido, fue muy compón ver pantallas azules abandonadas en carcazas
EL último día

Si fuera el ultimo dia de mi vida, y las cosas fueran también como cuando cierro los ojos, despertaría veria a la palapa, y estiraria el brazo para alcnzar el ácido. Inmediatamente los olores y sabores se confundirían. El de la peliroja lánguida con la piel tan blanca como pa de la luna, con la morena cuyo candor hace difracción, asi como el pavimento en el desierto. Mientras, la rubia lamería cada liquido que provenga de nuestros cuerpos.
Ya después de que se me cayó de tanta lengua. Descendería de la cama, pisaría el pasto y descendería planeando en ala delta hasta la mitad de la selva. Unos hongos me darían la bienvenida al santuario de cabezas gigantes con crestas doradas, que al sonreir mostrarían puertas de colores a otros universos, que se ven como playeras hippies deslavadas pero con espirales vivas.
Escalaría las crestas, sintiendo las formas en mis pies, y al llegar a la cima del templo, me dejaría caer en un cenote lleno de jugo de mandarina.
Medusas de muchos colores rozarían como pieles de oso mi cuerpo. Una orca me propulsaría deslizandome entre las olas hasta la arena, donde todas las frutas y un trozo gigante de carne marinada con sal de grano, bajarían por mi garganta ayudados de cerveza oscura.
Y cuando den las 6 de la tarde y el sol prolongue las sombras, les daría a todos mis conocidos un beso en la boca, por el puro ego de usar mis labios por ultima vez.
Luego me iría nadando ayudado de las alas de una mantaraya hasta convertirme en arrecife.
Bueno seria con mas colores y sabores y tactos, pero de eso esta hecha mi cabeza.
Besitos

Este fin no puedo. Tenemos ginecologo.
 

Los Monstrous de la vida real

Había una vez un castor lampiño que corría y nadaba por los bosques, y era tan feliz construyendo su casa y siempre andaba solo, el resto de las especies lo miraban y envidiaban, al principio intentaban copiarle los métodos de construcción, luego intentaban robarle trozos de su casa, y al final se metían a desplazarlo de su hogar, y el huía porque amaba su soledad y esta soledad era lo que lo hacía abominable.
Había una ves un macho que tenía mucha energía dentro de sí, tanta que la compartía con las hembras de su especie sabía enseñarles nuevos parajes, ver los árboles con un detalle que abría nuevos horizontes donde pasaban desapercibidos, pero las hembras eran territoriales, y los machos eran inseguros, y como los machos no podían competir por las hembras y las hembras no querían compartir las nuevas visiones, convirtieron a este ser en una persona abominable que había que cazar.
Había una vez una hembra que atraía a los machos que deambulaban con sus fragancias y cualidades para encontrar los frutos más deliciosos del prado, una ves que tenía a su macho se le colgaba del cuello para compartirle las fragancias y frutos orientándolo en su perdido caminar, pero se aferraba tan fuerte que terminaba asfixiandolos y morían al no poder tragar ni los frutos ni el aire de las fragancias, y eso la hacía abominable.
No se puede uno fiar de alguien que no se mete con nadie y sabe ser feliz por si mismo, por eso es indispensable exterminar a las especies nocivas del planeta.
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